2° Edición - OCTUBRE 2025

 



2° Edición - OCTUBRE 2025


“Madre, danos amor para caminar con esperanza”

La Fe que mueve la esperanza:

 Peregrinación a Luján

El camino de Luján aumenta nuestra fe, para vivir en Esperanza. 

Todos los años, millones de peregrinos de nuestra ciudad y de diversas regiones del país realizan la peregrinación a Luján, donde la fe popular se hace sentir.

El camino es arduo y de gran exigencia física, la preparación o el esfuerzo son secundarios. Lo que realmente impulsa a los peregrinos, lo que supera cualquier obstáculo, es la Fe inquebrantable.

Es por esa fe que se peregrina, ya sea para pedir una intención, intercesión o para agradecer, porque la Virgencita de Luján siempre escucha.

No es únicamente una imagen, es 

la misma María que quiso quedarse ahí en Luján, donde se siente su presencia maternal junto a su hijo Jesús cada vez que uno peregrina a su encuentro.

Recordamos el hermoso mensaje de Jesús, quien desde la Cruz nos la confió como nuestra madre para que nos cuide y proteja siempre.

Es por esto que, a medida que avanzamos en el peregrinar, nuestra esperanza se hace más viva y se acrecienta. El objetivo final es llegar al que es la Esperanza

Pero para alcanzarla, se necesita la llama de la Fe, y la peregrinación a Luján es la experiencia que nos invita a encenderla y hacerla crecer.

UN CAMINO DE FE QUE ACOMPAÑA CADA ETAPA DE LA VIDA

En nuestra parroquia, el Movimiento Juvenil Santo Cristo es mucho más que un grupo: es una verdadera escuela de vida cristiana donde chicos, adolescentes y jóvenes descubren que seguir a Jesús es una aventura que se vive paso a paso. El objetivo del MJSC es formar Humildes Servidores Parroquiales, personas que crecen en la fe y en el servicio, que fortalecen amistades profundas, descubren talentos y aprenden a amar a la Iglesia.

ASPIRANTES 2025

El camino dentro del Movimiento acompaña cada etapa de la vida. Comienza desde chicos de 10 años, en lo que llamamos la etapa de ASPIRANTES, cuando los más chicos dan sus primeros pasos en la vida parroquial y aprenden a valorar la oración diaria, la misa dominical, la amistad y la alegría del servicio sencillo.

Luego, en la etapa de PRE JUVENILES, que transcurre en los chicos que están atravesando la adolescencia, se afianzan los hábitos que sostienen la vida cristiana: la perseverancia, la responsabilidad en la familia y el estudio, y la disponibilidad para ayudar.

PRE JUVENILES 2025

¿Qué es lo mas lindo de ser PRE JUVENIL?

"...la etapa en si, en como todos son apoyamos entre todos" Catalina

"...es estar en compañía con amigos y con Jesús" Mia Aimeé

"...poder compartir y aprender sobre Dios, de manera divertida, sin sentirte juzgado y te hace estar segura." Sofia

"...el compañerismo y la variedad de personalidades que tenemos(...) es muy lindo que aprendamos cada vez más de Jesús, eso lo resalto mucho en la etapa, porque en cada Pre podes ver reflejado a Jesús." Lourdes

"...el compañerismo que nos damos entre todos" Benjamín

Más adelante, en la etapa de JUVENILES llega el momento de profundizar la búsqueda de la verdad y de la propia identidad, de cultivar amistades que nacen en la fe, de trabajar en equipo y de comprometerse en tareas que acercan cada vez más al corazón de la parroquia.

JUVENILES 2025

¿Qué es el MJSC para vos?

"...un lugar especial para pasarla bien y conectar con Dios" Jairo

"...el lugar en el que conocí a Dios, donde puedo ser yo misma, donde conocí un montón de gente hermosa y donde encontré personas de mi edad que me acompañan en la fé" Lupe

"...es mi segunda casa, me salvó en muchas cosas y me salva ahora a seguir" Agustín

"...mi lugar favorito en el mundo" Barbara

"...Lo mas lindo del MJSC es mi etapa en general , somos muy unidos y amigos, al igual que mis dirigentes qué siempre están para nosotros" Lourdes

Al crecer, los jóvenes ya integrantes de la etapa de JÓVENES son acompañados en el discernimiento de su vocación —ya sea matrimonial, consagrada o profesional— y en la formación para el liderazgo, asumiendo responsabilidades concretas y aprendiendo a guiar a otros en el camino de la fe.

JÓVENES 2025

¿Qué es el MJSC para vos?

"...mí casa, mí lugar seguro y mí familia" Priscila

"...es uno de los espacios principales en mi vida, crecí mucho como persona gracias al movimiento y yo creo que influenció mucho en lo que soy ahora, por la comunidad, por el objetivo, por el servicio mutuo y obviamente por la Fe" Guadalupe

"...una comunidad la cual me abrió la oportunidad de tener experiencias que previamente no tuve, tales como ir a un campamento, participar en debates, interactuar con chicos de distintas edades y entender mejor a la religión católico y su forma actuar que propone." Bruno

Quienes completan este trayecto descubren que el Movimiento no termina, sino que se transforma en una comunidad estable que permanece unida en proyectos de servicio y en la vida parroquial, viviendo de manera sencilla y constante los valores aprendidos.

La experiencia compartida se convierte en testimonio vivo: lo que comenzó como un juego y una búsqueda personal se vuelve una vida de fe madura, capaz de iluminar a otros y de sostener la misión de la Iglesia. En este proceso también surge la COMUNIDAD DIRIGENCIAL, formada por aquellos que asumen la tarea de animar y acompañar cada etapa, cada área, cada evento, guiando a las nuevas generaciones con su ejemplo, su cercanía y su dedicación. Ser dirigente no es solo un cargo: es una vocación de servicio que exige entrega, formación y un amor profundo por la parroquia.

COMUNIDAD DIRIGENCIAL 2025

"El movimiento es como una casa, siempre me esperan con los brazos abiertos" Lucia N."

"Lo más lindo de haber pasado por todas las etapas fue vivirlas al 100% y hoy notar el crecimiento, de uno, de mis compañeros y de todos los chicos que siguen eligiendo esta herramienta de Dios." Martín

Hoy, el proyecto que compartimos en este newsletter nace de la COMUNIDAD DE JÓVENES, que continúa transmitiendo lo aprendido y ofreciendo su tiempo, su creatividad y su fe para que nuevas generaciones puedan vivir esta experiencia transformadora. Cada encuentro, cada gesto de entrega y cada paso dado en el Movimiento es una invitación a descubrir que la alegría de seguir a Cristo es siempre nueva, y que este camino, lejos de agotarse, se expande en la vida adulta, en las familias y en toda la comunidad parroquial.

COMUNIDAD DE JÓVENES

¿Qué es el MJSC para vos?

"...un instrumento de Vida, que genera valores, vivencias, familia, una escuela andante, siempre y en cada etapa tenés algo para aprender y seguir creciendo." César

"...es hogar, donde Dios se hace presente en cada silencio, cada mate, cada risa, cada charla. Un lugar donde el amor se vive en lo sencillo." Lucía

"...una verdadera escuela de vida donde nos enseñan a ser mejores personas. Una escuela de líderes con olor a oveja." Ezequiel


CELEBRAMOS CON FE Y ALEGRIA LAS FIESTA PATRONALES

RESEÑA DE NUESTROS 89 AÑOS...

Villa Lugano, 13 de septiembre – Bajo un cielo que por momentos amenazó con lluvia, la comunidad de la parroquia Santo Cristo vivió una tarde llena de emoción y encuentro en sus Fiestas Patronales. Vecinos, familias y amigos se reunieron para acompañar una celebración que volvió a mostrar la fuerza de la fe compartida.

La jornada comenzó a las 18:00, cuando las calles del barrio se llenaron de cantos y bombos durante la procesión encabezada por el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, el obispo Pedro Bernardo y el párroco Juan Ramón. Mientras se rezaba, fueron sobre todo los chicos quienes contagiaron alegría con su música, sus cantos y el ritmo de los bombos, invitando a todos a unirse a la fiesta.

A las 19:00, la comunidad se congregó en el templo para la Misa Patronal, un momento de oración y acción de gracias que contó con la participación de las distintas etapas y grupos parroquiales.

La celebración continuó a las 20:00 con una gran peña popular. Aunque la lluvia obligó a reubicar algunas actividades, el clima festivo no se detuvo: hubo música, danza y un espíritu de alegría que contagió a todos los presentes. Los más chicos desplegaron su talento en el escenario, mientras los grupos “La Juanita” y “El Roí” hicieron cantar y aplaudir a todo el público.

La Juanita

El Roí 

Para recargar energías, no faltaron las mesas de comidas con patys, choripanes y una irresistible variedad de dulzuras preparadas por el equipo de Cáritas, que llenaron el salón de aromas caseros y sonrisas.

Entre paraguas, mates compartidos y aplausos, la noche dejó en claro que, en Villa Lugano, la fe y la alegría caminan siempre de la mano.

Para poder vivir un poco mas de lo que fue esta hermosa experiencia compartida en comunidad, les dejamos dos videos que hicieron los chicos de nuestro querido MOVIMIENTO JUVENIL SANTO CRISTO.

LA SANTIDAD EN LO PEQUEÑO

El camino de Santa Teresita para los laicos de hoy

Cuando te propones el desafío de escribir algunas líneas sobre alguien que, por “Gracia de Dios” y para “Gloria de su Iglesia”, ha marcado un hito en la historia, uno de los mayores riesgos es llenar el texto con diversos datos biográficos que, la mayoría de las veces, terminan siendo meramente ilustrativos y anecdóticos, pero también anacrónicos y de muy difícil implementación en el “aquí y ahora” y en nuestra vida concreta.

Por eso, en los siguientes párrafos que me atrevo a bosquejar, no le daré demasiada importancia a la semblanza histórica (aunque la tiene), invitándote a que, si quieres saber más sobre su rica vida terrenal en la Francia de finales del siglo XIX, escribas en tu buscador de internet predilecto: “Santa Teresa de Lisieux” o simplemente “Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz” e ingreses a cualquiera de las páginas web que describen -con mucha rigurosidad histórica- su vida y obra como religiosa contemplativa.

Yo -por lo pronto- te propongo que, a la luz de su legado, podamos reflexionar juntos sobre algunos aspectos de su vida espiritual y nos preguntemos si las enseñanzas y los consejos que nos dejó pueden ser encarnados en la vida laical de este tiempo que nos toca transitar.

Veamos: Sabemos que Teresita (así me gusta llamarla) durante su paso por el Carmelo nos ilustró y nos mostró un camino de “santidad” basado en el amor, la confianza filial en un Dios que nos ama y en la entrega cotidiana, en lo “ordinario”.

Amor, confianza en Dios y entrega en lo cotidiano resultan ser características típicas de la vida laical. Para el laico del siglo XXI, sumergido en el vértigo de las innumerables responsabilidades familiares, laborales y sociales, la invitación de Teresita se presenta no como un lujo devocional, sino como una espiritualidad posible y transformadora.

Ella nos enseña que la vida “ordinaria” es un lugar de encuentro con Dios. Teresita descubrió que la santidad no está reservada a las grandes obras, sino en hacer lo cotidiano con amor. Para el laico, el hecho de trabajar, estar con los hijos y acompañarlos, cuidar a un familiar enfermo, estudiar o servir en la comunidad, son actos que, vividos con amor, se vuelven oración y “oración de la buena”.

Desde allí y a partir de esa postura orante “en la acción cotidiana”, Teresita nos invita también a ser confiados, a vivir como niños en brazos del Padre, dejando en Él las angustias que muchas veces nos invaden en ese árido andar diario. Al laico de hoy ella le diría: No cargues solo con las preocupaciones que te aquejan (problemas familiares, incertidumbre laboral y financiera, dolores “visibles e invisibles”), sino más bien entrégaselos confiadamente a Dios, con la certeza de que Él te cuida y tiene el poder de transformar todo, de devolverte la paz y de hacer tu carga más suave y más ligera. Confía y se paciente.

Sabemos que en el Carmelo, Teresita practicaba la paciencia y la caridad en detalles ocultos: una sonrisa, un silencio, un gesto de perdón. Esto también resulta de aplicación a la vida laical. Nuestra vocación nos mueve a cultivar la caridad en lo cercano, con la familia, los compañeros    de    trabajo,     los 

vecinos y a entender que amar en lo pequeño y desde los pequeños gestos tiene un alcance inmenso.

Teresita renunció al perfeccionismo espiritual y aceptó su fragilidad. Entiendo que esta actitud de sentirse “frágil” también abraza lo laical. Creo que es un error muy común en la vida interior de muchos laicos asociar nuestra vida de Fe a prácticas piadosas que en otros tiempos podíamos realizar y que hoy en día -por nuestra condición de laicos- nos resultan muy complejo seguir efectuando, al menos con la misma frecuencia que antes. Eso provoca (además de nostalgia) una sensación “culpógena” que nos desafía a ser creativos para reinventar a diario nuestros espacios de oración entre tareas laborales, obligaciones familiares, niños jugando, cuadernos que revisar, ollas en el fuego y gritos que “alegran” la casa. En definitiva, aceptar con humildad que la santidad consiste en reconocer la propia debilidad y dejarse sostener por la gracia es también nota característica y típica de la vida familiar y laical.

Si algo se le reconoce a Teresita es su Espíritu Misionero desde lo oculto. Aunque nunca salió del Carmelo de Liseux, fue proclamada “patrona de las misiones”. Sus escritos nos muestran que ella ofrecía cada pequeño acto diario por el bien de la Iglesia y la Salvación del Mundo. Deseaba con fervor que Jesús fuera conocido y amado por todos. Para eso gastaba su vida en una aparente oración oculta y silenciosa. Esta también es una gran enseñanza para el laico de hoy. Ella nos invita a descubrir que, incluso sin tener que viajar a lugares recónditos y sin siquiera predicar “a viva voz”, se puede ser también misionero rezando por otros, ofreciendo sacrificios y viviendo la fe con coherencia.

La espiritualidad de Santa Teresita no es evasiva ni ingenua. Es un camino realista y profundamente evangélico para quienes desean vivir su Fe en medio del mundo. Por lo tanto, El laico del siglo XXI, con su ritmo de vida acelerado y con sus desafíos constantes, puede encontrar en su vida diaria un modo de hacer de lo ordinario algo extraordinario: amar en lo pequeño, confiar en Dios y dejarse transformar profundamente por la gracia.

En definitiva, el 1° de octubre -como iglesia universal- celebramos la fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús y damos gracias a Dios porque en ella se nos regala un modelo de vida que trasciende la vida monástica y contemplativa y se nos invita a que, como bautizados y miembros de la misma Iglesia, podamos responder -de forma genuina- al llamado universal a “Ser Santos”, haciendo “extraordinariamente” bien y en nuestros ámbitos cotidianos, las tareas “ordinarias” que distinguen y caracterizan nuestra vida laical.

“Siguiendo el legado de Teresita, aprendamos a descubrir que lo ordinario, vivido con amor, es también camino eficaz que nos conduce a ser santos.”

"Amar, que bien hecho que esta para eso nuestro corazón"

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