1° Edición - SEPTIEMBRE 2025

1° Edición - SEPTIEMBRE 2025

“Santo Cristo, danos esperanza”

EDITORIAL

Querida comunidad,

Con mucha alegría lanzamos la primera edición de nuestro newsletter. Este espacio nace con la intención de acercar las novedades de nuestra parroquia, compartir la vida comunitaria y mantenernos unidos en la fe.

Septiembre es un mes especial porque celebramos juntos las fiestas patronales en este año jubilar, que nos invita a vivir con mayor intensidad la esperanza y la gracia que el Señor nos regala.

RINCÓN DE LA MEMORIA

LOS COMIENZOS

Nuestra parroquia nació de una misión realizada en carpas en el barrio de Villa Riachuelo, impulsada por el recordado Cura Gaucho, el presbítero Mario Fabián Alsina, junto con las Hermanas de Cristo Rey. Durante cinco años acompañaron espiritualmente a la comunidad, hasta que el 18 de abril de 1936 el cardenal Santiago Copello inauguró el templo en Cruz y José León Suárez, donde todavía permanece la imagen de Jesús Crucificado, traída en procesión desde la parroquia Niño Jesús.

LA PRESENCIA DE LOS DEHONIANOS
El primer párroco fue el padre Pedro María Gil Carré, y en 1939 la parroquia pasó a los Padres del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos).

Primero llegaron los sacerdotes holandeses, y en 1956 se sumaron los italianos, quienes durante más de cinco décadas dieron vida a nuestra comunidad.

Entre ellos se recuerdan nombres como el padre Julio Mancabelli y el padre Juan Rossi.

UNA COMUNIDAD QUE SIGUE CRECIENDO


En 1990, tras 51 años de fecunda labor pastoral de los Dehonianos, la parroquia volvió a quedar bajo el cuidado de los sacerdotes de la Arquidiócesis de Buenos Aires. Desde entonces, seguimos caminando juntos como comunidad de fe, agradeciendo a quienes sembraron antes que nosotros y proyectándonos hacia el futuro con esperanza.

AÑO JUBILAR

Querida comunidad, este año tendremos la alegría de vivir un tiempo de gracia muy especial:

un año Jubilar parroquial.
¿Qué es el Jubileo?

El Jubileo es un tiempo que nos invita a detenernos, agradecer y renovar la fe.
Es una oportunidad para reconciliarnos con Dios, mirar nuestra historia con gratitud y lanzarnos hacia el futuro con esperanza.
Nosotros lo vivimos en el marco de nuestro camino hacia los 90 años de vida parroquial.
Es un año para redescubrirnos como familia en Cristo, como comunidad y volver a poner a Jesús en el centro de nuestra vida comunitaria.

El próximo 13 de septiembre, día que celebramos nuestras Fiestas Patronales.
Ese día, nuestra parroquia será reconocida como Templo Jubilar, lo que significa que todos los que participemos podremos ganar la indulgencia plenaria.
Con esta fiesta daremos inicio a un camino de meses jubilares que nos llevarán a la gran celebración de los 90 años de nuestra parroquia en junio de 2026.

¿Qué es la indulgencia plenaria?

La indulgencia plenaria es un don grande de Dios: es el perdón total de las penas que permanecen en nosotros incluso después de haber confesado nuestros pecados.
La Iglesia nos la regala como signo de la infinita misericordia de Dios, siempre que vivamos ciertos pasos:
1.Confesarse y recibir la comunión.
2.Rezar por las intenciones del Papa.
3.Tener un corazón abierto, sin apego al pecado.
4.Participar de la celebración en un templo jubilar.


Vivamos juntos este año de gracia. Queremos que toda la comunidad se sienta parte: niños, jóvenes, adultos y abuelos.

Será un tiempo para rezar juntos, compartir la vida, servir a los más necesitados y crecer en la fe. Pidamos al Señor que este Jubileo sea para nosotros un verdadero regalo de unidad, esperanza y misión comunitaria.

¡Que viva el Santo Cristo!

LA ESPERANZA QUE NOS UNE

El lema de nuestras fiestas patronales —“Santo Cristo, danos esperanza”— se une al llamado de toda la Iglesia en este Jubileo 2025: “Peregrinos de la esperanza”.

Ser peregrinos significa caminar juntos, sabiendo que no vamos solos: Cristo camina a nuestro lado. Y la esperanza es esa luz que nos guía aun en medio de las dificultades, recordándonos que siempre hay un horizonte nuevo abierto por Dios.

Al invocar a nuestro Santo Cristo, pedimos que esa esperanza se haga vida en cada familia de la comunidad, que renueve nuestro compromiso y que nos ayude a mirar hacia adelante con confianza. Como Iglesia jubilar queremos ser, ante todo, testigos de esperanza para el barrio y para el mundo.

EL MOVIMIENTO EN LAS PATRONALES


Nada mejor para hablar de esperanza que aquellos que la viven, dejando huella y abriendo caminos para que Jesús pase.


Por eso, cuando hablamos de Patronales, hablamos de Movimiento: los jóvenes de Lugano se reúnen acompañando al Santo Cristo en la procesión, con toda su alegría y aliento . Cantan, hacen lío y caminan juntos hacia el encuentro con su Madre.


Ese día también se eligen y nombran a los representantes de cada etapa, quienes llevan las banderas con orgullo, elegidos por sus dirigentes por su crecimiento visible en la Fe.

Hace falta acercarse y vivirlo para entender esa fuerza que nos inunda y contagia cuando caminamos juntos


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